{"id":3390,"date":"2015-12-23T06:39:42","date_gmt":"2015-12-23T05:39:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.martinezdecarnero.com\/wordpress\/?p=3390"},"modified":"2015-12-26T07:13:54","modified_gmt":"2015-12-26T06:13:54","slug":"la-moncloa-puede-esperar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.martinezdecarnero.com\/wordpress\/la-moncloa-puede-esperar\/","title":{"rendered":"La Moncloa puede esperar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Escuchando a Julio Anguita <a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/carnecruda\/Actualidad\/JULIO-ANGUITA-Gobierno-Mariano-Rajoy_6_465513456.html\" target=\"_blank\">valorar los resultados de las elecciones<\/a> a uno le viene el miedo de estar equivoc\u00e1ndose en algo. Es imposible no admirar la sagacidad de este clarividente pol\u00edtico, capaz de haberle sacado los colores en su momento a todo el europe\u00edsmo de pro y sin contras, herencia de una postmodernidad enga\u00f1osa, en la que el p\u00farpura intenso cegaba con tan fuerte impresi\u00f3n que no permit\u00eda presagiar que esos destellos eran del arrebol que precede al ocaso. La inteligencia no estaba muy de moda por aquel entonces y, si asomaba, era f\u00e1cil de hipnotizar para dejarla suspendida m\u00e1s all\u00e1 del horizonte, en un falso infinito de estudio poblado de amapolas.<br \/>\nAnguita era en aquellos a\u00f1os, como sigue si\u00e9ndolo ahora, una de esas especies raras fuera de cualquier tiempo y lugar, a quienes su concreci\u00f3n y pragmatismo les permite que no desentonen all\u00e1 donde se encuentren, porque la sagacidad tarda poco en abrirse paso. Alguien as\u00ed, nunca se pierde y siempre halla la salida.<br \/>\nLa clarividencia, sin embargo, tiene sus riesgos. \u00bfQui\u00e9n le iba a decir a Anguita que la propuesta del reparto del empleo, anatemizada en 1993 por toda la derecha iluminada y por los estertores del felipismo, iba a tener en nuestros d\u00edas tan abyecta metamorfosis? No hay que apurarse. Todo cambia muy deprisa ahora y es dif\u00edcil prever el haz y el env\u00e9s de una moneda al vuelo.<br \/>\nNos dice Anguita que el destino del futuro gobierno est\u00e1 marcado y a uno esto le da bastante miedo. Y no porque se proponga una alianza contra natura, la menos deseada por los votantes, pero la que m\u00e1s sencilla resulta que surja de la chistera del imaginario econ\u00f3mico y pol\u00edtico europeo: nada menos que PP y PSOE bailando juntos pero revueltos, abrazaditos y a ritmo de tango, porque los vaivenes de hoy hacen que un vals sea imposible. Razonable, a fin de cuentas, porque Rajoy despu\u00e9s se desmarca para hurgar en la herida de su futuro compa\u00f1ero de danza, sabedor de que en Andaluc\u00eda le est\u00e1n preparando la sevillana, y mir\u00e1ndolo a los ojos le dice: te elijo a ti. Pero en esta ocasi\u00f3n Anguita lo embadurna todo con el contexto, colando a contramano la convergencia de la izquierda como preparativo para una larga espera que pide ya cimientos, de manera que uno no sabe bien si prestar atenci\u00f3n a la pr\u00f3tasis, a la ap\u00f3dosis o a la conveniencia de la relaci\u00f3n condicional. Nos quedamos con que sin duda el d\u00eda iba de tanteos prematrimoniales.<br \/>\nYo, que me he pasado medio a\u00f1o vaticinando remontadas de Podemos e ingobernabilidad navide\u00f1a, nunca le calcul\u00e9 a los resultados de estas elecciones menos de seis meses ni m\u00e1s de dos a\u00f1os. Entre otras cosas, porque si Europa dicta, hay que montar el teatrillo. Pero tambi\u00e9n estoy acostumbrado a corregir mis suspicacias y a no confundir lo que sucede con lo que me gustar\u00eda que sucediera. Nunca me cre\u00ed ese casi 30% de votos que algunas encuestas le asignaron a Podemos hace poco menos de un a\u00f1o, error de c\u00e1lculo originado tal vez por la falta de costumbre de encontrar una fuerte intenci\u00f3n directa de voto, o bien explicable, con cierta malicia, como fruto del deseo de recibir cualquier beneficio compasivo de quienes nos reclaman tanta austeridad, chantaje\u00e1ndolos con el miedo. Da igual. Me sorprende, sin embargo el que la derecha de a pie e incluso la period\u00edstica estuviera alarmada ante el pavor por las \u201chordas comunistas\u201d (qu\u00e9 revelador el rescate del lenguaje del pasado para quienes se obstinan en vivir en otro siglo, dicho sea de paso). Si hubieran reparado en la comodidad, puesta de manifiesto desde la primera rueda de prensa, de un animal medi\u00e1tico como Pablo Iglesias, que ahora a\u00f1ade p\u00falpito gratis a su apellido, que sale de las tertulias semiverduleras para jugar un papel que es el de su casting, se habr\u00edan dado cuenta de que para Podemos, sudoroso tras atravesar el desierto con las tablas de la ley, esto es el oasis donde el desgaste es por fin el de los otros. No sabr\u00eda definir la proporci\u00f3n, pero ni a\u00fan llen\u00e1ndole de tachuelas el camino van a impedir que crezca. Para que entren en un gobierno se van a necesitar garant\u00edas que ninguna coalici\u00f3n especulable podr\u00eda satisfacer.<br \/>\nPero entre todos los descartes se olvidan dos aspectos dram\u00e1ticos. El primero es el triste rol de Ciudadanos en cualquier quiniela. Populares y socialistas haciendo su pol\u00edtica, ejerciendo las m\u00e1ximas y las m\u00ednimas del despotismo ilustrado, reformando deprisa para ver si as\u00ed no les queda a otros nada que intentar reformar, o bien aliviando la austeridad, pero sin ofender a quien de verdad manda. Todo obligatoriamente bajo el signo de las medias tintas; inesperado contraataque tras un centro robado. Ciudadanos se revela como el pelele que ha sido sin que apenas se notara: un mu\u00f1eco de trapo que hay que dejar en el armario por si todo se tuerce. De muleta a rueda de repuesto. Falt\u00f3 algod\u00f3n para rellenarlo, porque, cuando decidi\u00f3 volcar su ambici\u00f3n hegem\u00f3nica hacia la querencia, le pararon los pies y se qued\u00f3 casi donde estaba. Si esos resultados hubieran sido los de Podemos, el lunes todos los peri\u00f3dicos habr\u00eda hablado de desaparici\u00f3n, a los sumo con matices. Los n\u00fameros no dan para otros juegos malabares y, si ya es dif\u00edcil que S\u00e1nchez acepte el pacto con el diablo de la pasokizaci\u00f3n, imaginemos una soluci\u00f3n con quien te has estado dando codazos para entrar al centro del vag\u00f3n lleno en plena hora punta. Es lo mismo. La credibilidad quedar\u00eda mermada en una alianza con la vieja pol\u00edtica; por mucho que se apele a la responsabilidad de Estado, asoma la goma de la careta. A Rajoy le fue bien con el regalo de Navidades para levantar los \u00e1nimos del electorado, pero la ofrenda de los Reyes Magos a sus posibles compa\u00f1eros de baile parece un delirante cortejo. Eso, o que uno acabe por descubrir que los que mandan en los esca\u00f1os, mandan tan poco que, con un soplo, les hacen comulgar con ruedas de molino y de repuesto.<br \/>\nLa segunda objeci\u00f3n es m\u00e1s grave. Cuesta creer que se le escape a Anguita. El pueblo ha votado y, aparte c\u00e1balas que no merece la pena seguir aireando, lo cierto es que, aun ganando Rajoy y resistiendo la vieja pol\u00edtica, la tendencia mayoritaria es de lo que ven\u00eda defini\u00e9ndose desde hace algunos siglos como izquierdas. Pues eso, el pueblo parece el convidado de piedra, se le presupone el actor pasivo que traga lo que le echen: ya ha votado, <em>fiat voluntas tua<\/em>. Y nuestros pueblos han demostrado ser bastante heroicos. Con sus dificultades, con sus transversalidades, con todas sus identidades. No va a hacer falta que Podemos los incite. Ya se cuidar\u00e1n de no hacerlo. La lucha ha cambiado de reglas y de escenario. Tampoco lo har\u00e1 IU. El proceso de reforma constitucional que se esboza en lontananza parece de nueva cocina y con ingredientes gen\u00e9ticamente modificados. Y no hay que olvidar que ya es raro mover peones sin atender al aderezo de las previsiones demosc\u00f3picas. \u00bfQu\u00e9 reformas nos esperan? No es, no puede ser, con tan distintos cocineros, lo que se est\u00e1 pidiendo ni para lo territorial, ni para lo social. Espa\u00f1a est\u00e1 entrando a Urgencias y va a ser atendida por un estilista en la sala de espera, donde le van a dar, en lugar de medicina, un descafeinado. A menos que todo esto sirva para marear la perdiz, llenar peri\u00f3dicos de debates y de titulares y ver si a falta de brotes verdes nos vamos acostumbrando a los de soja. Desgraciadamente, la gente entiende de econom\u00eda a final de mes, cuando mira el saldo y, en lo restante, el pueblo espa\u00f1ol ha demostrado la madurez necesaria como para que no lo vuelvan a enga\u00f1ar con pantomimas.<br \/>\nLo siento mucho, ser\u00e9 poco clarividente, algo pesimista, demasiado de parte. Se me debe estar escapando alguna cosa. Pero por m\u00e1s que miro desde un \u00e1ngulo y desde otro, si las intenciones son \u00e9stas, ni veo claro el gobierno, ni veo claros los cuatro a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuchando a Julio Anguita valorar los resultados de las elecciones a uno le viene el miedo de estar equivoc\u00e1ndose en algo. 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