{"id":3426,"date":"2016-01-18T06:46:17","date_gmt":"2016-01-18T05:46:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.martinezdecarnero.com\/wordpress\/?p=3426"},"modified":"2016-01-19T20:21:44","modified_gmt":"2016-01-19T19:21:44","slug":"de-que-va-el-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.martinezdecarnero.com\/wordpress\/de-que-va-el-juego\/","title":{"rendered":"De qu\u00e9 va el juego"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Llevo a\u00f1os acerc\u00e1ndome a los productos que generan las nuevas tecnolog\u00edas con una mirada inquisidora, tratando de valorar c\u00f3mo, en un universo de infinitas posibilidades, nuestras mentes est\u00e1n limitadas y condicionadas por las experiencias previas. Lo nuevo de lo nuevo, al final, resulta ser el escenario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los juegos son, en este sentido, una pieza clave en el <em>puzzle<\/em>. De manera que, ante el estupor de propios y extra\u00f1os, de vez en cuando me he ido apuntando, con la inestimable ayuda de mis hijos, a aquellos que ve\u00eda que no requer\u00edan demasiado tiempo para dedicarles y me pod\u00edan servir de referencia para lo que quer\u00eda constatar. Y digo constatar porque, en efecto, uno ya puede intuir c\u00f3mo funcionan, pero el reto est\u00e1 en tratar de penetrar en la l\u00f3gica de los algoritmos que contienen, porque s\u00f3lo eso te puede desvelar la contundencia de la tesis que sostienes tras un acercamiento inicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No niego que despu\u00e9s se pueden encontrar satisfacciones inusitadas, si uno se lo toma con un cierto sentido del humor. Por ejemplo, en uno de estos populares juegos, que consiste en llevar un club de f\u00fatbol como una especie de presidente-entrenador, me divert\u00ed poni\u00e9ndole a los jugadores nombres de escritores. Como el juego en cuesti\u00f3n se difunde por Facebook y, tarde o temprano, cuando instalas la aplicaci\u00f3n en el m\u00f3vil o en cualquier otro descuido, te modifican los permisos para que difundas, sin quererlo, y les hagas un poco de propaganda, no pod\u00eda resistirme a la tentaci\u00f3n de imaginar qu\u00e9 pu\u00f1etas pensar\u00edan de m\u00ed mis amigos al leer el mensaje donde se dec\u00eda que acababa de vender a Valle-Incl\u00e1n y a Unamuno a un club congole\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de fondo, en cualquier caso l\u00fadica a la fuerza, es que se toman muchas molestias, a veces m\u00e1s de las deseadas, para que aunque intentes buscar puntos d\u00e9biles, s\u00f3lo exista una forma de ganar: gast\u00e1ndote dinero. Pongamos un ejemplo claro, siguiendo con el juego al que he aludido: t\u00fa puedes no subir de categor\u00eda y tus jugadores ser\u00e1n cada vez mejores, pero en la siguiente temporada el algoritmo (cu\u00e1nto empieza a parecerse \u00e9ste algoritmo a esas fant\u00e1sticas leyes de nuestra econom\u00eda y de nuestra sociedad) te coloca con los de tu nivel y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si consideramos que la funci\u00f3n del juego es un aprendizaje o una emulaci\u00f3n, ya sabemos para qu\u00e9 se est\u00e1n preparando nuestros j\u00f3venes: el mito de la competitividad y de la inversi\u00f3n, por lo dem\u00e1s f\u00e1cilmente transformable en hurto cuando no hay producto o, como en nuestras vidas, cuando no existe el dinero que invertir. A uno le costar\u00eda mucho pensar por qu\u00e9 este tipo de juegos acaban siendo adictivos entre los j\u00f3venes, si no fuera porque sabemos que no es el juego el que adoctrina (aunque de paso lo haga tambi\u00e9n y sirva de refuerzo), sino que aprovecha un sistema de valores que ya funciona en nuestra sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero llegados a este punto es donde captamos las paradojas, lo verdaderamente nuevo de lo nuevo: mientras en los juegos de nuestra generaci\u00f3n las emulaciones eran un pacto con la imaginaci\u00f3n, un acceder directa y m\u00e1s libremente a las entra\u00f1as de la ideolog\u00eda integrada y percibida como nuestra, ahora el joven viene literalmente abducido por un viaje a los avernos con gu\u00eda tur\u00edstica incluida. El juego se transforma, por su virtualidad, en una experiencia ilusoria. Se necesitar\u00eda una simple sacudida para hacerlos salir de la adicci\u00f3n, s\u00f3lo que los mercados son perversos cuando buscan beneficios y saben que si el juego es social, son los compa\u00f1eros quienes refrendan la veracidad psicol\u00f3gica de la nada de que estamos hablando. No es el mecanismo (ya exist\u00eda el Monopoly desde hace tiempo, por ejemplo), sino la construcci\u00f3n de redes de solidaridades falsas de creyentes que, como si de una secta se tratase, no van a querer renunciar a eso que ya son dentro del juego y que dejaran de serlo si lo abandonan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed todo resulta claro. Sin embargo, sorpresa, si tiramos de la manta y desvelamos los principios de esta reflexi\u00f3n, nos encontramos con que es \u00e9sta la historia de nuestras vidas. Las mismas personas que han seguido hasta aqu\u00ed la lectura, puede que de golpe empiecen a dudar si les digo que es \u00e9ste el mismo car\u00e1cter ilusorio que regula nuestra sociedad, que somos adictos a un enga\u00f1o donde las cosas no son por necesidad, sino por convenci\u00f3n que ha de ser aceptada. Curiosa actualizaci\u00f3n del <i>theatrum mundi<\/i>: otra vez la vida es sue\u00f1o. Invitar, por lo tanto, a reflexionar sobre las claves que hacen que el enga\u00f1o resida en el juego de las reglas, en qui\u00e9n y c\u00f3mo decide, el verdadero e importante juego supremo al que nadie parece dispuesto a invitarnos, me aleja de ser el razonable consejero que parec\u00eda para convertirme en un peligroso antisistema. \u00bfQu\u00e9 podemos hacerle? Mi deber y mi vocaci\u00f3n es provocar este tipo de sacudidas contra las adicciones. Fuera de eso, se dir\u00eda que cada uno es libre de decidir sobre su vida. Pero tengamos presente que hay dos maneras de jugar a Bankia. Son las reglas, no siempre expl\u00edcitas, del juego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevo a\u00f1os acerc\u00e1ndome a los productos que generan las nuevas tecnolog\u00edas con una mirada inquisidora, tratando de valorar c\u00f3mo, en un universo de infinitas posibilidades, nuestras mentes est\u00e1n limitadas y condicionadas por las experiencias previas. Lo nuevo de lo nuevo, al final, resulta ser el escenario. 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